El Cañón

Integrado como un elemento más del paisaje urbano, es otra de las señas de identidad de la ciudad. Aunque no está clara la procedencia del cañón, podría tratarse de una pieza de finales del S. XVIII o principios del S. XIX. La hipótesis más probable es que fue abandonado por los franceses en su retirada de la ciudad durante la Guerra de Independencia. En la actualidad, es un punto de encuentro entre los reinosanos y reinosanas.